¿Qué es la flagrancia y cuáles situaciones la generan?




¿Qué es la flagrancia y cuáles situaciones la generan?


La palabra flagrancia proviene del latín flagrare q­ue significa arder o resplandecer como el fuego. En materia de derecho penal, este concepto se toma metafóricamente, es decir, significa que el hecho aún arde o resplandece, y en el plano jurídico, es actual.

En cuanto al propósito de la captura en situación de flagrancia, la Corte Institucional en la sentencia C-237 de 2005 dictó que con la aprehensión se produce el comprobación de dos situaciones:

La identificación positiva y plena del individuo
La aclaración de los acontecimientos ocurridos, debido a que estos son contrarios al orden público.
No obstante, ninguna de estas circunstancias permiten de modo alguno que las detenciones sean por tiempo prolongado sino que, por el contrario, deben estar formuladas para cumplir estos fines precisos y no pueden suponer la extralimitada privación de libertad atendiendo al principio de proporcionalidad.

Existen algunas situaciones que pueden generar la flagrancia, a saber:

Cuando una persona es sorprendida y detenida al momento de delinquir (también llamada flagrancia en sentido estricto)

Cuando una persona es detenida inmediatamente después debido a una persecución o voces de auxilio de quien haya presenciado el hecho (llamada cuasiflagrancia)

Cuando una persona es sorprendida y aprehendida con objetos, huellas o instrumentos de los que pueden deducirse que momentos antes ha cometido un delito o participado en uno (flagrancia inferida).

Asimismo, son necesarios tres requisitos para la flagrancia, los cuales son la actualidad del hecho, la identificación positiva del autor o al menos la individualización del autor o partícipe del acto delictivo y la aprehensión o captura física del implicado o los implicados.

De este modo, podemos inferir que lo que sustenta la excepción al principio constitucional de reserva judicial de la libertad en casos de flagrancia es:

La inmediatez de la conducta delictiva

La prisa con la que debe llevarse la captura, lo cual imposibilita la obtención previa de una orden judicial de privación de libertad.

Aun así, es necesario saber que una vez realizada la captura, la persona detenida debe ser conducida ante un juez. Por supuesto, siempre es necesario recurrir a un abogado penalista experto en el manejo de estas situaciones.

Qué es Flagrancia:


Se entiende por flagrancia a la detención de un individuo que es sorprendido y capturado justo en el momento que comete un delito. Flagrancia es una palabra que deriva del latín flagrans, que indica aquello que está ocurriendo justo ahora, que resplandece.


Es una palabra que en el campo jurídico se emplea para indicar aquello que se relaciona con un hecho irregular y un delincuente.

Es decir, es el acto a través del cual se puede detener a una persona justo cuando comete un delito sin necesidad de tener una orden judicial.

La flagrancia es considerada un tipo de evidencia ya que el hecho irregular ha sido observado y presenciado por una o más personas que, por lo general, actúan rápidamente a fin de capturar o detener al delincuente para entregarlo ante los cuerpos policiales.

Por tanto, la flagrancia hace referencia a la detención en sí, más que al delito efectuado.

Ahora bien, se puede hablar de flagrancia cuando se presenta alguna de estas circunstancias:

Al capturar a un individuo que intenta cometer un delito.

Cuando se sorprende a una persona cometiendo un delito.

Al capturar al individuo tras un delito tras una persecución o al escuchar los gritos de auxilio del testigo o víctima.

Cuando se captura al individuo con objetos que lo involucran en el hecho irregular.

Cuando el individuo capturado presenta algún indicio de que participó recientemente en un delito.

En estos casos, tanto los agentes de la policía como los testigos pueden capturar al individuo que acaba de infringir la ley con la finalidad de que se realice la investigación correspondiente por los hechos.

Los procesos de los casos de flagrancia suelen ser rápidos y sencillos. Generalmente, el juez responsable del caso de flagrancia realiza un una audiencia a la cual la víctima tiene derecho de asistir, escuchar y declarar.

Una vez esclarecido el asunto, el juez será el responsable de dictar libertad o detención al imputado.

No obstante, cabe resalta que las detenciones a través de flagrancia pueden incurrir en actos que violen los derechos de las personas, según la situación en la que estos ocurran. De ahí, que es necesario estar seguro de qué es lo que sucede para luego actuar según corresponda


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